¿Por qué nos enfermamos las mujeres?

16984_512250992284240_4190352820169626992_n.jpg

La vida en la sociedad de consumo actual ha llevado a una completa desconexión de nuestros cuerpos y nuestras raíces. Hemos perdido y entregado nuestro sentir a las “necesidades” establecidas por un sistema netamente patriarcal, en el que nuestras necesidades reales pasan a un segundo o tercer plano. Postergamos nuestra esencia a cambio de lo que se – dice tenemos que ser.

Un ejemplo claro es la búsqueda de métodos anticonceptivos. Muchas mujeres vivimos contando los días en un permanente estrés. Intuimos que las pastillas y métodos hormonales nos son nada buenos, pero cuando la menstruación no llega “en regla” la angustia nos carcome y sedemos.

La responsabilidad queda en nuestras manos por el solo hecho de tener la capacidad de ser fecundados nuestros vientres. Nos debatimos entre nuestras propias necesidades sexuales, la de nuestras parejas, entre lo que tendría que ser y lo que es en realidad. Sin escucharnos optamos por la “seguridad”, y es en ese momento en el que perdemos nuestro ciclo natural, nuestros flujos y la posibilidad de conocerlos y observarnos/los.

En otras ocasiones estamos tan inmersas en nuestras CARRERAS profesionales y nos auto-exigimos el éxito que SE espera que tengamos en el mundo de la matrix, que en un grito desesperado nuestro útero manifiesta un una endometriosis o los quistes de ovario hacen su aparición llamando al silencio.

Mantenemos relaciones con personas toxicas, nos sometemos al poder de otro, nos dejamos parasitar por terceros; de pronto nuestros flujos huelen mal, vulvas y vaginas pican. Candidiasis, Tricomonas, vaginitis.

Al parecer este es el único mecanismo que encuentra el alma para obligarnos a tomar un respiro y hacer un balance de nuestras vidas. Es muy probable que antes de llegar a este punto una voz interna nos haya tocado la puerta, pero evidentemente no fue suficiente.

Los desequilibrios en la mujer son un verdadero camino de sanación profunda, son la posibilidad de re-vernos y poner en el microscopio cada parte de nuestras vidas y vínculos.

Si tomamos esta oportunidad de la manera correcta seremos capaces de encontrar la verdad en nosotras mismas.

Sacarnos la venda puede ser muy doloroso, pero es necesario. Conectar con el sentir de nuestros cuerpos y las necesidades reales del alma, forma parte de nuestro camino evolutivo y no sólo a nivel personal, sino también a un nivel social y planetario.

Las mujeres tenemos la capacidad inherente de la creación, cuando esta capacidad no se manifiesta en un embarazo, se manifiesta de otra manera en el plano material.

Una mujer despierta a  lo que ama se convierte en arte y realiza verdaderos milagros de expresión, y no me refiero solo a grandes obras, como podría ser una pintura, música o poesías. Cualquier cosa creada y realizada desde el amor y las entrañas embellece nuestro entorno más cercano y se va expandiendo por contagio.

Recuperar nuestra capacidad creativa es de vital importancia y para eso debemos comenzar a escuchar-nos y conectar-nos, con lo que realmente somos.

Mirar nuestro presente, perdonarnos y abrazarnos, con nuestras luces y sombras, es el único camino de sanación posible. Si no escuchamos lo que nuestro cuerpo nos dice, seguiremos enfermando, avanzando en un camino directo al abismo.

El momento es ahora, no se puede postergar más. Urgente amarnos y respetarnos, por siempre y para siempre!

Que así sea, así es!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s